Financieras no bancarias actúan ante la emergencia por desastres naturales

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Ante los desastres naturales de los últimos meses en el país, las entidades no bancarias, que operan bajo distinto tipo de figuras en el país, se dicen comprometidas para apoyar la reactivación económica de sus clientes o socios, mediante prórrogas específicas, préstamos adicionales, condiciones especiales para financiamientos y hasta con la creación de un fondo de garantía especial dedicado únicamente para el apoyo a los afectados.

Con la finalidad de conocer el trabajo de estas organizaciones no bancarias en el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas por las contingencias naturales, este medio contactó a varias instituciones que operan en zonas como Baja California Sur, Oaxaca, Morelos, el Estado de México, la Ciudad de México, entre otras.

De acuerdo con expertos, las instituciones financieras populares tienen el potencial para reactivar la economía en las zonas afectadas, argumentan que hay muchos micronegocios afectados y las instituciones financieras populares son un proveedor natural para acercar financiamiento, dar diferentes opciones y que puedan encontrar la forma de reactivar la economía.

La tragedia de Lidia

El pasado 31 de agosto llegó al noroeste del país la tormenta tropical Lidia, que según estadísticas causó la muerte de 14 personas. En esa región opera la sociedad financiera popular (sofipo) ASP Integra Opciones, quien ha detectado afectaciones para sus clientes por esta contingencia, especialmente en Baja California Sur.

De acuerdo con su director general, Armando Sánchez Porras, el impacto de esta tormenta se reflejó principalmente en los pequeños comerciantes de la entidad.

“Lidia fue menos impactante que (la tormenta Odile) en el 2014, donde se tuvo un mayor impacto en empresas grandes, pero ahora el impacto fue más hacia un sector popular, a las pequeñas viviendas y a los pequeños comerciantes”, comentó.

Derivado de esto, la entidad, que cuenta con nueve sucursales en Baja California Sur, implementó un esquema para sus clientes, con la finalidad de otorgarles financiamientos adicionales y generarles algunos periodos de gracia respecto a los pagos de crédito.

“Además, la sofipo lanzó un programa de financiamiento de mejora de vivienda popular y de fortalecimiento al microempresario, con créditos de hasta 250,000 pesos para reactivar la economía, con plazos para pagar de hasta 90 días”, detalló Sánchez Porras.

De acuerdo con el directivo, estos apoyos pudieran incrementar los números de la entidad en esta zona hasta en 300% respecto a la operación que traía en los últimos cuatro meses.

Apoyos en CDMX

Una de las microfinancieras más activas en Xochimilco, Tláhuac, Iztapalapa y Milpa Alta es ProMujer México, por lo que debido a lo afectadas que quedaron estas zonas por el sismo del pasado 19 de septiembre, la entidad financiera busca potencializar su labor social, aunada a la financiera, para apoyar a sus clientas de dichas regiones.

“Tenemos bastantes clientes en Xochimilco, en Tláhuac, en Iztapalapa, algo en Milpa Alta (...) Se están levantando fichas para determinar si se reprograman deudas, vamos a condonar probablemente un saldo y también estamos preparando un producto de crédito de vivienda de hasta 40,000 vivienda”, explicó el director general de ProMujer México, Rodolfo Medrano Cabrera.

La entidad, que cuenta con 52,000 clientas en México y se enfoca en su mayoría a la metodología grupal, también ha recibido donaciones por parte de ProMujer Internacional, misma que se dedica al desarrollo de las mujeres en América Latina, para canalizar a las zonas afectadas.

Diversificación mitiga riesgo

Dos de las sofipos más representativas de este sector son CAME y Te Creemos, las cuales también cuentan con operaciones en zonas como Chiapas, Morelos y Oaxaca, que también fueron afectadas principalmente por el sismo del 7 de septiembre pasado; sin embargo, a pesar de esto, ambas entidades aseguraron que el riesgo derivado de la tragedia está controlado debido a su diversificación.

“Hay algo de afectación, particularmente Chiapas y Morelos, es lo que se ha visto afectado, pero teniendo en cuenta la dispersión geográfica de la clientela, tenemos menos de 1% de la cartera en zonas que tuvieron afectaciones importantes. Si bien cada persona es una tragedia, como institución no nos genera un riesgo operativo ni un riesgo de mora”, explicó Jorge Kleinberg, director general de Te Creemos.

Por su parte, Iliana de Silva, directora de Comunicación y Mercados de CAME, comentó que las afectaciones que ha detectado esta organización han sido principalmente en Morelos, en entidades como Jojutla, Temixco, Cuernavaca y Cuautla, así como en Juchitán, Oaxaca, pero a pesar de esto, menos de 1% de la cartera de clientes resultó con afectaciones.

“Estamos estableciendo para nuestros clientes periodos de gracia, estamos dándoles financiamientos adicionales para la emergencia (...) También estamos refinanciándoles el crédito, es decir, los préstamos grupales que incluyen ciclos de 16 semanas, si todo el grupo está dispuesto, los renovamos de manera anticipada para que todos tengan liquidez y puedan continuar con sus negocios”, detalló De Silva.

CAME es una sofipo que tiene sus orígenes en el terremoto del 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de México, cuando, como una iniciativa empresarial, se dedicó a aliviar, vía préstamos, la tragedia de los afectados por dicho sismo.

Socaps buscan establecer fondo de garantías para apoyo a los afectados

Como parte de la ayuda que las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (socap) podrían dar a sus socios afectados por las contingencias naturales de los últimos meses, estas entidades han solicitado a la Secretaría de Hacienda la creación de un fondo de garantía con la finalidad de potencializar su derrama crediticia y así reactivar la economía de las personas.

César Zepeda Prado, presidente de la Confederación de Cooperativas de Ahorro y Crédito Popular (Concamex), indicó que se prevé que los socios afectados soliciten más apoyo de estas instituciones a pesar de la ayuda gubernamental que puedan recibir, debido a la cercanía de estas organizaciones con las personas.

“Ya hicimos algunas solicitudes pertinentes a la Secretaría de Hacienda para que, si se van a canalizar recursos, de igual manera pueda destinarse a un fondo de garantía para nosotros dar créditos por esta vía”, comentó el presidente de la Concamex sin dar más detalles del asunto.

Explicó que “más allá de cualquier otro componente de apoyo que se haya anunciado por el gobierno, la gente se acerca más a lo que conoce, o sea, las socaps. La tarea de nosotros será que si hay apoyos, las cooperativas los puedan canalizar a sus socios sin que el socio tenga que hacer un esfuerzo extraordinario”.

Cuestionado sobre los lugares donde se hayan detectado mayores afectaciones de socios de cooperativas, Zepeda Prado contestó que Oaxaca y Morelos es donde se han detectado mayores daños para las personas.

“En Oaxaca y Morelos es donde nosotros hemos recibido más informes de daños, a lo mejor también hay daños en la Ciudad de México, pero ahí no se tienen socios. Caja de Ahorro de los Telefonistas, que tiene su domicilio en la Ciudad de México, ha demostrado disposición para que, ya sea directamente con ellos o a través de un programa de gobierno, sirvan como oficina y puedan multiplicar el crédito para el tema de la reconstrucción en esta zona”, expresó el presidente de la Concamex.

Zepeda Prado abundó en que ante esta emergencia, podrían surgir más cooperativas de vivienda con la finalidad de que las personas afectadas puedan ahorrar costos en la reconstrucción de sus casas.

“La gente puede, con su autoayuda, ir potenciando y levantando esas construcciones que se cayeron a través de una cooperativa de vivienda, que ahorra costos y procesos, se hace de manera coordinada y con el núcleo de la gente que se tiene confianza ante todo lo que puede suceder”, detalló.

El presidente de la Concamex destacó que a pesar de esta contingencia, todavía no se ve un impacto en el crecimiento del sector de socaps, el cual atiende a cerca de 6.5 millones de personas:

“El nivel de crecimiento del sector prácticamente no se ha alterado. La meta de crecimiento del sector en este año está siendo de entre 10 y 15% (...) por este tipo de eventos no se ven afectadas (las socaps) porque son más bien temas de financiamiento, sólo tendríamos que reestructurar o incluso apoyar con más crédito a la gente”.

Fuente: El Economista

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