CNBV revocó licencia a tres sofipos en el 2016

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Durante el 2016, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) revocó la licencia para operar a tres sociedades financieras populares (sofipos) y a una federación de supervisión auxiliar, con la finalidad de seguir en la consolidación de este sector, que al cierre del año anterior contaba con 43 entidades en operación.

Según el reporte anual de la CNBV del 2016, las sofipos a las que se les revocaron las licencias fueron Opormex, Sofagro y Alta Servicios Financieros (SF), entidad controlada por Alta Grupo, marca que por medio de otras empresas ofrecía productos de inversión con atractivos retornos y que terminó con un incumplimiento de 4,200 millones de pesos.

Con respecto a Alta Servicios Financieros, la CNBV detalló que desde el 2015, cuando su controladora tenía ya incumplimientos, esta sofipo pretendió realizar una fusión directa con Financiera Mexicana para el Desarrollo Rural (Finamigo); sin embargo, en marzo del 2016 ambas entidades determinaron no ejecutar la operación.

Después, en abril del 2016, Alta Servicios Financieros y Finamigo suscribieron un contrato de transmisión de activos y subrogación de pasivos. “Durante este proceso se dio seguimiento puntual al pago de los depósitos que mantenían los ahorradores en Alta por parte de Finamigo, por un monto equivalente a la captación de 55.6 millones de pesos (mdp), lo cual corresponde a 162 pagarés de 144 ahorradores”.

La CNBV acotó que con la finalización de este proceso, Alta Servicios Financieros ya no registró operaciones de captación tradicional y quedó sin cartera vigente para que posteriormente, en agosto del 2016, la autoridad acordara revocar la autorización a la empresa para funcionar como sofipo. En octubre del mismo año se acordó la disolución y liquidación de una de las financieras populares que más polémica ha generado respecto a este sector después de Ficrea.

Después de acordarse su liquidación, Alta Servicios Financieros, que era encabezada por Salvador Abascal y Luis López Panadero (quien ha tenido problemas con la justicia), solicitó al Fondo de Protección de las sofipos un apoyo financiero para cubrir gastos asociados a su disolución, pero hasta el cierre del año anterior todavía se evaluaba si se otorgaba dicha ayuda.

En el caso de Opormex, la CNBV detalló que en abril del 2016 se declaró que la autorización que se le dio a esta entidad en el 2011 quedaba sin efectos, luego de su fusión con la sociedad financiera de objeto múltiple (sofom) Inteligente de México.

“Como consecuencia de la fusión acordada entre las sociedades, Inteligente de México quedó como causahabiente único, final, y adquirió todos los activos, pasivos y capital de la sofipo”, detalló la CNBV.

Con respecto a Sofagro, en mayo del 2016 la CNBV emitió un oficio de revocación luego de que esta entidad cediera sus derechos a la sofom del mismo nombre y solicitara a la autoridad su disolución y liquidación voluntaria.

Otro caso de revocación que se dio en este sector durante el 2016 fue el de la Federación Mexicana de Desarrollo (Femdes), que operaba como un organismo de supervisión auxiliar de cuatro sofipos.

“La revocación de la Federación Femdes se ejecutó en agosto del 2016, debido al incumplimiento de la fracción II del artículo 60 de la Ley de Ahorro y Crédito Popular, al no contar con, por lo menos, ocho sofipos afiliadas”, indicó la CNBV.

Vigilancia

Dentro de las acciones de vigilancia realizadas a este sector en el 2016, la CNBV destacó la realización de un análisis de la captación en éste, con la finalidad de evaluar las concentraciones de depósitos con altos montos y el porcentaje de la cobertura que se les podría otorgar respecto a su seguro de protección, que en la actualidad es de hasta 25,000 Udis (134,000 pesos aproximadamente).

Fuente: El Economista